
Miami, Florida. Esta es la historia de un hombre valiente. De los cobardes nunca se ha escrito nada, según cita el propio cantante Ricky Martin en su reciente biografía, y más certero no podría ser.
Tras el reconocimiento público de su homosexualidad el año pasado, es mucho lo que se ha dicho y escrito acerca de él. Su valentía se tradujo en apoyo y también se convirtió en libertad.
El jueves pasado, Martin se sentó para hablar en exclusiva con Viva desde el lujoso hotel W, en la ciudad de Miami.
Esta es la primera parte de esa conversación centrada en reflexiones acerca de su vida y su visión acerca de esta. Su objetivo es muy claro: él quiere ser feliz.
La próxima semana podrá conocer los detalles de su nuevo disco Música + Alma + Sexo (M+A+S), a la venta el 1.° de febrero.
Durante la entrevista, el artista, de 39 años, dejó claro su compromiso como rol clave para la comunidad gay, pero sobre todo su prioridad de realizarse al lado de sus hijos de dos años.
Famoso desde los primeros años de su adolescencia, como integrante del grupo Menudo, y una exitosa carrera como solista que lo ha llevado a vender más de 60 millones de discos en sus 25 años de carrera
Ya ha pasado casi un año desde el anuncio público de su homosexualidad, ¿cómo valora lo que ha vivido desde entonces?
Como lo he dicho en muchas ocasiones, si yo hubiera sabido que me iba a sentir tan bien, lo hubiera hecho muchísimo antes. Pero mucho antes yo no sabía qué era lo que estaba pasando con mi vida y cuál era mi naturaleza. La negación, los prejuicios y la discriminación siempre estuvieron muy presentes; desafortunadamente, somos muchos los que vivimos así.
“También he encontrado mucha simplicidad, porque esto de la paternidad es un regalo maravilloso que me ha dado la vida, es volver a tener contacto con ese niño que vive dentro de nosotros y que a veces olvidamos, inclusive rechazamos, y Matteo y Valentino, mis hijos, me han dado mucha calma y sencillez”.
De hecho, usted los llama mis pequeños maestros, ¿qué le han enseñado Matteo y Valentino?
Lo simple. Me han ayudado a olvidarme del miedo. Los niños no le tienen miedo a nada. Ellos se tiran y se caen y si les duele, dicen ‘ay duele’ y ya, pero nosotros somos un poquito más reprimidos en muchos aspectos porque cuando vas creciendo, el proceso de cicatrización es un poco más lento, pero ellos me ayudan a tener más calma y no tener tanto miedo en la vida.
La respuesta del público ha sido de mucho apoyo, pero aun así, a mí me ha tocado escuchar algunas bromas al respecto, ¿qué les dice a las personas que tienen una mente más estrecha?
Yo me voy a enfocar en el amor que yo he recibido, no sabes el respeto, no solo del público, pero de los medios que son los que llegan a la gente y son muy poderosos. Aunque tengo un contacto directo con mi gente a través de Twitter y de Facebook, obviamente las redes sociales han tomado una prioridad increíble en mi vida y el mundo.
“Yo me enfoco en el amor; ha sido increíble cómo la gente ha llegado donde mí y me dicen: 'Gracias', de mil maneras. Y les digo: '¿Yo qué he hecho?', y me dicen: 'No, olvídalo, gracias porque has traído luz y entiendo mejor a mi hermano, o me entiendo mejor a mí mismo, conozco más a mi madre'. Ha sido bien interesante este proceso. Y si nos vamos a lo light, pasé de 200.000 seguidores en Twitter a dos millones y medio, así que algo bueno estamos haciendo”.
¿Qué consejo le daría a un jovencito de 12 o 14 años, que sabe que siente algo diferente, pero no se atreve hablar porque lo pueden echar de la casa o no sabe qué puede pasar?
Fue un proceso espiritual por el cual yo pasé y que me llevó a tomar conclusiones a esta edad; no pudo haber sido a los 14, no pudo haber sido a los 50, tenía que ser ahora, y sí hay jóvenes que están pasando por este conflicto. También hay millones de hombres y mujeres que tienen mi edad y están pasando por lo mismo, personas en los 50 y 60 años que no se aceptan, que no se atreven a mirarse al espejo con honestidad y personas que mueren sin realizarse... eso es trágico.
“Yo creo que el trabajo está en servir de ejemplo, dejarles saber que cuando yo lo hice, me sentí feliz. El amor que he recibido es increíble. Los miedos que yo tenía eran mentales y donde yo me caigo, se matan otros. Esto es una bendición en mi vida, esto no es una carga y, por eso, mi éxito y mi espiritualidad y los hijos que tengo hoy.
“Por eso mi contacto con mi Dios, de qué me voy a quejar si la vida es perfecta y al que no te acepta, también tiene que pasar por su proceso y no juzgarlo; al contrario, mandarle amor y calma, pero la vida es muy corta, hay que amarse y encontrar dignidad, autoestima, a un lado el autorrechazo y ser feliz”.
¿Y qué le diría a un padre o una madre que considera inaceptable que su hijo o hija sea homosexual?
Ellos son víctimas de una sociedad que dice que mis emociones, mi cariño y mi forma de amar están mal, está errada y es del diablo. El amor se manifiesta de mil maneras, y el amor es amor; entonces, ¿de qué estamos hablando? Escuché de un caso muy interesante de una madre que tenía dos hijos y uno de ellos se vio involucrado en las drogas y terminó siendo mafioso y criminal y mató a muchas personas y terminó en la cárcel y su madre, con ese amor de madre, iba todos los domingos a ver a su hijo, porque así ese amor. Él había matado a 16 personas, pero a ella no le importaba porque era su hijo. Y luego su otro hijo le confiesa que es homosexual y ella ya no lo quería ver, no quería amarlo y le dijo: 'Vete de mi vida porque eso está mal'. Dios mío, qué pasó aquí, por qué tanto odio a lo que es simplemente naturaleza de un ser humano que lo único que quiere es poder amar. Es muy fuerte, pero ella, simplemente, era víctima de su sociedad y su fe. Esto pasa en Latinoamérica, Asia, África, en Estados Unidos; es un problema global, poco a poco va cambiando pero hay que trabajar”.
Por años nos han dicho que una persona gay no puede ser feliz y está condenada a la soledad, ¿se ha propuesto demostrar lo contrario?
No tengo que demostrar nada, yo estoy aquí para trabajar, ser un buen padre y dejarle saber al mundo que soy feliz, pero no porque tengo que hacerlo, no es un deber, yo simplemente quiero seguir caminando mi vida. Mi música, alma y sexo y estoy que me muero por ir a tu país a hacer música y estar en ese escenario y ver a los ticos y ticas bailando, y aquí no ha pasado nada, es lo que he estado haciendo durante los últimos 25 años y esto es parte de mí.
Ahora que menciona a Costa Rica, ¿qué significado tiene para usted nuestro país?
Primero que nada, tuve a mi lado a una costarricense maravillosa, Debi Nova, que el día de hoy está dejando el nombre de tu país muy en alto, por su clase, por su talento y ella me enseñó mucho de tu país, de la comida, el café, las montañas, la playa, el surfing es riquísimo, tu tierra es bella, es un paraíso.
¿Hay planes de que vuelva a Costa Rica en esta nueva gira?
Sí, sí. De eso no hay duda. Yo estoy en Costa Rica próximamente con mi gira de conciertos.-
Fuente: http://www.nacion.com